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09
1 月
El copresidente de la junta del banco central de Colombia y exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, podría postularse para el cargo de nuevo presidente del Banco Mundial.
Medios como **La República de Colombia** y **Dos Orillas** informaron el **8 de enero** que, tras el anuncio del entonces presidente del Banco Mundial, **Jim Yong Kim**, de que dejaría el cargo de forma anticipada y la posterior activación del proceso de selección de su sucesor, medios como el **Financial Times** difundieron una lista de candidatos destacados. En ella figuran el copresidente del banco central de Colombia y exministro de Hacienda **José Antonio Ocampo**, la exministra de Finanzas de Nigeria **Ngozi Okonjo-Iweala**, la expresidenta de Chile **Michelle Bachelet**, el exministro de Hacienda de Brasil **Nelson Barbosa** y el ex economista jefe del Banco Mundial **Justin Yifu Lin**.
**José Antonio Ocampo**, nacido en 1952 en Cali (Colombia), es economista y actual copresidente del banco central del país. Ha ocupado, entre otros cargos, los de ministro de Agricultura, director del Departamento Nacional de Planeación y ministro de Hacienda de Colombia; secretario ejecutivo de la CEPAL; subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales; y presidente del Comité de Políticas de Desarrollo de la ONU. En 2012 fue nominado como candidato a la presidencia del Banco Mundial junto con Jim Yong Kim y Ngozi Okonjo-Iweala, pero se retiró de la contienda antes de la votación final.
Tras conocerse la nueva lista de posibles candidatos, Ocampo declaró a **La República** que, si bien participó en la contienda de 2012, no tenía información sobre una eventual nueva postulación; y que, de hacerlo, debería seguir el proceso formal para obtener primero la condición de candidato.
Por su parte, **El Nuevo Siglo** señaló que en los últimos años la práctica tradicional —un estadounidense al frente del Banco Mundial y un europeo al frente del Fondo Monetario Internacional— ha sido cada vez más cuestionada por la comunidad internacional, que aboga por que el Banco Mundial sea presidido por representantes de países en desarrollo. Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, Washington ha pasado de una actitud distante a una crítica abierta hacia la labor del Banco Mundial en la reducción de la pobreza, especialmente por los préstamos otorgados a países de renta media, incluido China. En este contexto, aún es incierta la determinación de Trump para mantener el control estadounidense sobre la dirección del Banco Mundial; además, dada su limitada aceptación tanto a nivel interno como internacional, cualquier iniciativa en ese sentido podría enfrentar una resistencia considerable.